¿VOS TENÉS MIEDO A LOS CAMBIOS? Alguna gente teme a lo desconocido, a salir de lo habitual, y por mucho que algunos digan que se cansan de la rutina, no se imaginan fuera de ella. ¿A VOS, qué cambios te gustan, te asustan, los buscás o les escapás?
Acá una reflexión de Mercedes Arana:
Hay distintos tipos de cambios pero al final todos se refieren a lo mismo, a una transformación de la actitud, de la vida, de la rutina, del clima. Pueden tener diferencias pero todas llegan al mismo término: CAMBIO. Esta metamorfosis en la actividad que se lleva a cabo no se puede clasificar, desde mi punto de vista no es buena ni mala, todos tienen características de ambas partes. Las personas desde que nacen hasta que mueren sufren cambios, a veces por decisión propia y otras simplemente ocurre. No es posible evitarlo...
Por Mercedes Arana, 17 Una sonrisa lo dice todo, es bueno tenerla en la cara y que los demás también la lleven. Sé que es difícil cuando se tienen obligaciones y responsabilidades, ya que son hechos que a veces no ayudan a que esta figura se vea representada en los rostros de algunas personas. Pero existen quienes saben sonreirle a la vida. Sí, de esas soy yo... aunque a veces se complique, ¡Trato de aprender que no todo siempre sale como uno quiere! Tampoco esta bueno tapar la realidad cegándose totalmente, como muchos hacen. Para poder sonreír hay que sentirlo y no hay que hacerlo como una máscara únicamente para satisfacer a los demás.
¿Cuánto sonreís? ¿Quién es la persona que más sonrisas sinceras te roba en un día? ¿Podemos sonreir más, y hacer sonreir a los otros?
Estamos empezando a armar esta Alta revista y les tengo una breve reflexión:
Los temas sobre los que escribimos en Alta son interesantes y muy informativos. Muchos de ellos hablan de cosas que desconocíamos o permiten poner una opinión en papel y verla circular.
Pero lo que me parece importante recordar es que Alta es un lugar de expersión, un lugar para que nosotros hablemos de nosotros, de lo que está bien y lo que está mal, de lo que nos molesta, de lo que haríamos si pudiéramos tener la oportunidad de cambiar algo. De nuestras esperanzas y expectativas así como de nuestros miedos. De las personas a quienes admiramos o con las que discutimos.
Lo que digo es que intentemos hacer de Alta más un lugar personal, nuestro, de los jóvenes. Conversemos con gente del país, con los chicos que leen la revista. Traigamos las preocupaciones del día a día y plasmémoslas en nuestros textos. Juguemos. Pensemos y hagamos pensar. Por ahí piensen que no es necesario que les recuerde esto, o por ahí que lo que nos pasa a cada uno individualmente en nuestras vidas no tiene ningún tipo de valor para los demás. Por eso les pido que busquemos, y que hagamos una Alta más nuestra.
Hay que ser curioso. Esa es mi sentencia, no solo para la búsqueda de lugares adonde pasar unos días placenteros, sino en general. Pero con respecto a los destinos, me parece que si uno sale de los lugares convencionales, de esos lugares uno ya conoce sin ni siquiera haber ido puede ser más interesante. Muchas veces no hace falta contar con un mucho dinero, simplemente ganas de aventurarse, juntar un puñado de amigos, colgarse la mochila al hombro y disfrutar de viajar. Se conoce gente de toda índole cuando está en pleno viaje, y es una de las cosas que más disfruto. Poder compartir realidades diferentes, no hace falta ni siquiera entablar un diálogo para sentirse parte. Más diferente es lo que observamos, más tomamos conciencia de lo que tenemos, de lo que somos, de nuestra identidad. Algo curioso que pasa cuando uno emprende una travesía, es el “ángel guardián” que te acompaña. No se sabe por qué, pero siempre la solución al problema es mejor de lo que pensábamos o suponíamos: Me pasó de estar en York (Inglaterra), solo, una española me había dicho que me alojaba, después me dijo que su compañera de departamento no quería. A todo esto ya eran las 20 PM y empezaba a ser de noche, el hostal más económico salía 35 libras, con lo cual no estaba dentro de las posibilidades. Empecinado, estaba yendo a pasar la noche a una estación de servicio y en el camino me sorprendió el cartel: “Argentine steakhouse” (Casa del bife argentino). Estaba cerrado, pero dos de sus empleados comían luego de un extenuante día de trabajo, intrigado uno vino a ver que quería y se produjo la siguiente conversación:
-Hola, soy argentino.
-Bueno, pasá.
Resumen: terminamos bailando La Mona Jiménez en un latin bar, me quedé a dormir en su casa, al otro día me llevaron a recorrer la ciudad y hace un poco menos de un año estuvieron en mi hogar comiendo un asado.
En los viajes uno descubre, solo hay que animarse.
El alcohol y la diversión suelen ir de la mano, eso es sabido. Será por la verbosidad hollywoodense, o por tantas otras causas que en realidad hacen de esta premisa un paradigma actual: es así, casi todos lo hacen.
Ahora bien, entre otros jóvenes de San Isidro, Phileas Ketelhohn, 19 años, porta una nueva voz, una nueva actitud con la cual encarar el día a día. “Queremos vivir coherentemente con lo que pensamos”, define Phileas, fundador de la movida Me divierto sin alcohol MDSA. La difícil lucha de mantener un orden entre lo que pensamos como correcto/incorrecto y lo que obramos después. Charlando con él, vimos que este asunto no se resuelve de un día para otro, “es un proceso, hay varias caídas y traspiés”, dice.
La máxima de “no hay noche sin alcohol” es difícil de quebrar. Si ante dos casas con fiesta gratis, se nos dice que en una hay barra libre, seguramente terminemos entrando a esa. El alcohol da fuerzas, desinhibe, por su composición química. ¿Pero hasta dónde hemos de tener fuerzas, hasta dónde hemos de desinhibirnos?... Como dice Phileas: “¿Para qué tomas?” Preguntátelo ¿A dónde querés llegar? Además, si llegás a algún lado, darse cuenta de que no fue uno quien llegó, sino los 4 litros de cerveza. La cultura alcohólica es tomar por que a uno le gusta, análogamente, te puede gustar la coca pero no te tomás 4 litros en un cumpleaños.
En segundo lugar, hablamos con Phileas de esa conciencia colectiva que va concentrándose en la atmósfera de un preboliche. Phileas me afirma que él no quiere ir en contra, él quiere ser protagonista de su vida, elegir entre esto o lo otro. “El alcohol es un plus que se suma a una buena charla, no al revés, como son pensados los preboliches”, comparte Phielas.
Quizá uno de los problemas es pensar que cada noche tiene que ser la mejor, y además te venden que estás en la adolescencia y que si no disfrutás esta etapa, los años posteriores serán soporíferos. Uno, entonces, termina confundido y sin respuestas. La actitud de MDSA es determinar uno mismo los valores que rigen la cotidianeidad. No es un proyecto, ni un cruce de filosofía y estadísticas, es una invitación a entender. Dudar puede ser maravilloso. ¿Por qué no dudar de lo que hacemos cada noche? ¿Hay algo que no cierra? “Buscá la respuesta”, me dice Phileas, “empezá a buscar”.
Si oponemos una publicidad de bebidas energizantes o alcohólicas, vemos que claramente tratan de mostrar que sólo con su producto hay diversión, sin él estamos despilfarrados. “La noche la hacés VOS, una vez que salís de casa, YA ES una salida”. ¿Qué más querés? O Mejor dicho: ¿cuánto querés? El inconformismo no se resuelve con abrir una botella más.
Me divierto sin Alcohol ya contó su propuesta y consiguió adherentes en Salta, La Pampa, Tucumán, y las localidades bonaerenses de Bellavista y San Isidro.
Cumplir 17, sacar el registro y poder manejar el auto…el sueño del pibe. ¿Tenemos la conciencia plena y la edad para salir a la calle a conducir? Yo creo que mientras nos emocionamos (como es lógico), podemos plantearnos la idea de que manejar no es chiste. No es sólo apretar el embrague, el acelerador, el freno y saber pasar los cambios, eso es sólo la mitad. El otro 50% es la prudencia y la atención que ponemos, y si sólo cumplimos con la primera mitad, saldremos a la calle y probablemente tendremos malas experiencias. Para "apretar el embrague" no hace falta mucha práctica, para manejar sí. Por eso creo que la práctica es fundamental. Manejar no es un derecho, es un privilegio. Y lo vamos forjando a medida que aprendemos a manejar con nuestros padres al lado, a medida que nos tomamos el tiempo necesario para aprender. Que la emoción por cumplir "el sueño del pibe" no se limite a ir a una oficina pública para que te firmen un papelito plastificado que certifica que tenemos permitido manejar.
Juan del Pino, 20No creo que el principal problema de la falta de seguridad vial sea la edad con la que se comienza a manejar. La imprudencia es un estigma que supera la barrera de los años. Sin embargo, no podemos negar que para aprender a sortear ciertas situaciones delante del volante hace falta calle. Manejar en alta velocidad es una de estas situaciones. Las autoridades deberían evitar que los inexpertos conductores caigan en el vicio de acelerar de más, prohibiendo que, por lo menos en su primer año de registro, ingresen en autopistas y rutas. Aunque, por supuesto, más allá de la ley, esto no cambiará mientras nosotros no tomemos conciencia.
Ághata Gerlo, 18Yo antes de agarrar un auto y salir a manejar con 17 años, lo pensaría dos veces. Está bien, manejar en sí no debe ser muy complicado, pero hay que tener mucha responsabilidad para hacerlo, hay que estar muy consciente, porque no entra en juego sólo tu vida o la de los que llevás con vos, sino también la de los peatones y demás autos que están del otro lado. Hay que estar muy despierto y no creo que con 17 años nos interese mucho estarlo. Si manejás a esa edad, lo hacés más por comodidad o facha, y la verdad que manejar no pasa justamente por eso. Hay muchos otros factores como la seguridad, la prudencia, la previsión y la responsabilidad que entran en juego.
En algunas los domingos, en otras los sábados; algunas caseros, otras compradas… como sea, en cada casa se guardan unos ritos en torno a las comidas. Ritos que llevamos en la sangre.
Por Estefanía Ranieri, 17 Definitivamente, la cocina está en mi sangre. Mis tatarabuelos paternos son italianos y mis tatarabuelos maternos eran franceses, así que el vino y la comida están siempre conmigo. Ya desde chiquita yo cocinaba con m abuela, con delantal y todo. Creo que cocinar con buena música es algo muy terapéutico, y lo mejor de todo es que lo va a disfrutar gente a la que queremos. La cocina, también, es un placer. El hecho de cocinar nos transporta al lugar de la comida que vamos a preparar. Una comida, también, puede acercarnos más a nuestros orígenes. Las veces que cociné, el resultado estuvo bien para una principiante y mi familia quedó muy conforme, no puedo pedir más. Si bien me exasperé bastante, debo decir que hay que tener paciencia para la cocina… y disfrutar Los domingos es un obligado que comemos juntos y la grande de mi abuela Elsa prepara ñoquis y estofado cunado hace más frío. Si hay algo que nunca va a faltar en mi mesa es el vino, que varía según la comida: blanco si se come pescado o postres; y tinto con carnes rojas.
Luciana Plesko, 17 Mi familia es de ascendencia eslovena, por lo que siempre intentamos conservar las tradiciones y costumbres. Cuando nos juntamos, y sobre todo si es alguna ocasión importante, aprovechamos para preparar comidas típicas de Eslovenia, como el þtrudel, potica, zelje s hrenovke, etc.
Diego Morkunas, 18 Mi familia es de origen lituano y mi abuela, sobre todo, es la que intenta conservar las costumbres. Cuando vamos a su casa nos cocina comidas típicas de allá, como el chukrut, que es un repollo con panceta y cebolla, Kuggelis, Kocilliene, y Varenike (una pasta rellena con papa, ricota, y panceta).
Gaby Botello, 19 El almuerzo del domingo en mi familia es el equivalente a las castas hindúes: según uno vaya o no, se convierte en paria o vive el resto de la semana con el pleno privilegio de mis padres. El presentismo es, pues, absolutamente necesario, como en cada familia con austera ascendencia andaluza, en la que la presencia o ausencia determina el ánimo de la semana. Y el asunto es cíclico: el culto a la familia y a la comida están ligados ad aeternum durante la semana también. Es que atragantarme con paella junto a mi familia no es una tradición que quiera relegar, ya sea domingo o miércoles.
Mercedes Arana, 17 "Día del padre" Lo único que tengo para decir en este día es "feliz día del padre y que todos pasen un excelente día con ellos y sus familiares". Porque sí, es verdad que está bueno salir el sábado hasta las 1500 y el domingo levantarte y saber que el lunes no hay clases lo que significa que te podes quedar todo el día durmiendo, porque seguro tuviste una noche muy activa, o también sabes que te podes juntar con tus amigas a chusmear lo que hicieron ellas porque claro, no podes esperar y por teléfono no es lo mismo. Pero si seguís pensando, no, no podes acostarte a cualquier hora porque al otro día alguien importante está esperando a que le traigan un buen desayuno preparado con cariño y que lo llenen de mimos y regalos; que encima después va a querer que toda la familia esté lista bañada, cambiada y perfumada para salir a almorzar o hacer un buen asado en casa, de esa manera pasar un buen rato junto a los mas queridos. A la hora del té nos cruzamos a la panadería y llamamos a amigos y familiares que quieran compartir este día y, que al igual que nosotros cambian el partido del domingo y hasta la siesta tan deseada por este festejo muy esperado por algunos. Por último todos reunidos en la mesa de vuelta dando por finalizado el día, aunque nunca es tarde para un café mientras se habla de estudios, de amigos, de algún deporte, hasta de proyectos, metas cumplidas y lo que falta por hacer. "Hasta mañana, que descansen”. Qué embole ¿¿noo?? Esto requiere un día antisocial, un sábado a la noche en casa, un domingo a la noche con lunes siguiente feriado, también en casa, ¡qué bajón! no lo puedo creer, que sacrificio, no tengo ganas . Mamá sin parar de hablar de lo orgullosa que está con el regalo que le va a hacer a papá, y él con la intriga preguntando todo el tiempo qué es, que tortura tener que bancarse a estos dos. ¡Qué fin de semana aburrido, rescatando lo positivo saliste el viernes si es que no estas en penitencia por tus notas o simplemente una mala contestada a tus padres, peleas entre hermanos! Luego de una reflexión intensa y muy profunda, aunque me costó bastante logré llegar a una conclusión ... me di cuenta lo egoísta que estaba siendo y aunque creo que es típico de un adolescente, de un joven pensar de esa forma, no sólo estaba siendo muy dura con mis padres, en mi caso "papuch" sino que también con aquellas personas que no tuvieron la oportunidad de tener un día como éste, que no la tienen, los que ya se olvidaron o esos que por cuestiones de trabajo los saludan por teléfono siempre prefiriendo, por supuesto, que sea en persona, pero sin lograrlo; lo peor de todo es que se tienen que bancar el "no estés mal" o se tienen que tragar el llanto y las ganas de abrazarlo. Así que yo creo que a partir de esto trato de dejar mi propia enseñanza, siempre hay que mirar lo que uno tiene alrededor y saber que ellos son los que van a estar siempre, no es bueno sentir a una persona sólo cuando no está. Escribo esto porque estuve pensando en el feriado que me "pierdo" y me siento muy orgullosa de saber que no lo estoy perdiendo y aunque está bueno el finde con los amigos sé que algún día voy a saber que hice lo correcto. Para sentirme un poco mejor pienso que el sábado están todos en la misma que yo y lo disfruto porque lo tengo.
"Existe la fuente de la juventud: está en tu mente, en tus talentos y en la creatividad que le ponés a tu vida y que llevás a las vidas de otros. Cuando aprendés a usar esta fuente, verdaderamente habrás vencido a la edad" - Sofía Loren